viernes, 27 de enero de 2012

LIBERTAD

         El hombre de a pie es sencillo, humilde, trabajador, honrado y noble de corazón. El hombre de a pie es lento en su caminar,  caminar limpio y silencioso. ¡Que gran dosis de libertad!.
         
  
   Hoy día estamos sumergidos e influciados por una sociedad materialista, pobre, mezquina y egoista que desemboca en una falta de valores humanos, valores necesarios para sentir la libertad que una vez tuvimos.

         La libertad de un hombre no la privan barrotes ni rejas, sino su mala conciencia.



2 comentarios:

  1. Reflexión hecha desde un corazón limpio. Espero que vuelva usted por este lugar algún día a seguir enriqueciéndonos con su grandes dosis de sentido común.

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